Y el primer fruto llegó el 1964 con el Lamborghini 350 GT, que según los expertos era superior a los Ferrari en todos aquellos aspectos que el industrial siempre había criticado a la marca del cavallino rampante. El emblema de la nueva marca de superdeportivos sería el famoso toro, inspirado en el símbolo del zodíaco de Ferruccio, el tauro.