Recalco la idea de que la comida basura no supone riesgos, pero sí la alimentación basura. Por ésto entendemos que por el hecho de elegir comer algo graso de vez en cuando no pasa absolutamente nada. Rompe con los extremismos y sé inteligente. Persigue tus objetivos cada día y descansa de vez en cuando saltándote la dieta o el gimnasio.