Los resultados revelaron que aquellos estudiantes que recibieron instrucción sobre el lenguaje no verbal antes de evaluar las fotografías eran más propensos a percibir las señales emocionales en vez de aspectos físicos como la ropa o el atractivo a la hora de valorar el interés sexual de las mujeres que aparecían en las imágenes, es decir, que interpretaban mejor el estado de las mujeres de las fotografías. Recibir este tipo de directrices previas hizo cambiar además el enfoque de aquellos estudiantes que en las evaluaciones mostraron una actitud de mayor apoyo hacia la violación, explica Treat.