Para el estudio se fotografiaron las caras de 230 voluntarios (130 mujeres y 100 hombres, en su mayoría universitarios), después de que se les dijeran frases como «acaba de recibir una buena noticia inesperada» o «huele mal». Se obtuvieron unas 5.000 imágenes, que fueron analizadas cuidadosamente mediante el sistema denominado Facial Action Coding System (FACS).