Este verano el británico, de 45 años, se sometió a una operación intensiva en el Hospital Universitario de Londres (en la foto), que costó más de 65.000 de dólares y duró 10 horas,para que le fuera implantado un pene biónico, que después describió como «ridículamente grande«.
Según los médicos, la operación fue todo un éxito y seis semanas después Wardle pudo perder su virginidad con su novia Fedra. No obstante, después empezó a tener fiebre y vomitar, pero ni él ni su pareja se alarmaron, pensando que tenía un neurovirus.