El reloj pesa apenas 12 gramos, a los que hay que sumar los 14 de la correa y cuenta con una pantalla OLED monocroma y 12 leds dispuestos como las horas del reloj que van indicando el progreso diario. Está construido en aluminio y es estanco ante el polvo y las salpicaduras (de momento, no recomiendan ducharse con él). La batería es uno de los puntos claves en todos los wearables. Por ese motivo han desechado en las primeras versiones del sistema las notificaciones (aunque el dispositivo sí está preparado para mostrarlas). De esta forma consiguen una duración de entre cinco y seis días de uso normal. Además, la carga completa dura una hora. Se maneja a través de la pantalla táctil y de un botón digital en la propia esfera y desde una app desarrollada para los sistemas operativos Android e iOS (Apple).