Detrás, los nuevos pilotos, un paragolpes que recuerda al 458 Speciale y el nuevo difusor son las grandes novedades.
En el interior no hay grandes cambios, manteniendo el diseño enfocado hacia el conductor que es quien realmente ha de tener el control de todo en este Ferrari. También han mantenido el característico túnel de transmisión, separado del salpicadero.