Así, tal y como explicó Sabatino Ventura (uno de los investigadores principales) a la BBC: «El esperma se queda en el sitio de almacenamiento de manera tal que cuando los ratones eyaculan no hay esperma». «Es fácilmente reversible y el esperma no se ve afectado, pero lo que necesitamos probar es que lo podemos hacer farmacológicamente, probablemente con dos medicamentos», añade.