Intercambiad los roles y, cuando hayáis tenido suficiente, acabad masajeándoos la cabeza (teniéndola entre las manos como un objeto precioso y levantándola apenas), el cuello y los hombros. Finalmente abrazaos.
Intercambiad los roles y, cuando hayáis tenido suficiente, acabad masajeándoos la cabeza (teniéndola entre las manos como un objeto precioso y levantándola apenas), el cuello y los hombros. Finalmente abrazaos.