Con el smartphone lejos aumenta la concentración
Se pidió a los participantes que hicieran una prueba de concentración bajo cuatro circunstancias diferentes: con su móvil en el bolsillo; en la mesa; guardado en un cajón; y sin el móvil. Los resultados fueron significativos, ya que el rendimiento era claramente inferior cuando los smartphones se encontraban encima de la mesa. Sin embargo, a medida que había más distancia entre el dispositivo y su dueño, los resultados de la prueba iban mejorando, hasta llegar a ser un 26 % más productivos cuando les fueron retirados los teléfonos.