Aunque es una postura bastante simple, cabe el riesgo de aplastar a la persona que está debajo. Para que eso no ocurra, la persona que se encuentra encima puede liberar un poco de su peso apoyando los codos o los antebrazos en la cama.
Aunque es una postura bastante simple, cabe el riesgo de aplastar a la persona que está debajo. Para que eso no ocurra, la persona que se encuentra encima puede liberar un poco de su peso apoyando los codos o los antebrazos en la cama.