Pero han sido más precisos aún. Las parejas cuyos miembros están separados por 5 años, tienen un 18% más de probabilidades de separarse que una pareja que tiene la misma edad. Si la diferencia es de 10 años, la probabilidad sube hasta el 39%. Y si ya se pasa a 20 años de diferencia, la pareja está sentenciada: tiene un 95% de posibilidades de terminar. Imagina si superan los 20 años…