Según un estudio realizado por la Universidad Emory en Atlanta, la edad SÍ importa y puede ser determinante en la duración de la relación. En su encuesta a 3.000 parejas descubrieron que cuanto mayor es el salto de edad, mayor es el riesgo de ruptura. Obvio, diréis. O no. El problema no es la edad en sí, sino que los objetivos e intereses varían mucho según la franja de edad en la que se encuentre cada uno.