Será el médico el que te recomiende un champú adecuado de acción fungicida capaz mantener la secreción grasa bajo control, calmando, de paso, los desagradables picores. Estos productos suelen incluir en su composición zinc, piritiona, ketoconazol o ácido salicílico. Según tu caso, el profesional elegirá la fórmula más adecuada.