Nos gustó especialmente la propuesta de Rafa Garcia Rodriguez, que incluso vio en la polémica una oportunidad para combatir el paro: «Hay perros que están educados y son capaces de ir sin la correa. Deberían hacer un examen que acreditara si el perro es capaz o no. Además crearía puestos de trabajo». Ole tú, Rafa. Si nuestros políticos tuvieran una mentalidad así de práctica y positiva seguro que otro gallo -o perro- nos cantaría.