La mayoría experimenta el primer beso entre los 13 y los 15 años, y para muchos no es la mejor de las experiencias. Conforme pasa el tiempo las habilidades para mejorar los besos aumentan. El primer beso se convierte en un riesgo necesario –y atractivo- para la compatibilidad sexual de una pareja. El libro The Science of Kissing, presenta algunos consejos y datos prácticos que pueden ayudar para dar mejores besos:

