Las posibilidades son infinitas. Coge tus camisas y sudaderas viejas e improvisa con ellas. Cose un bolsillo, unas coderas o corta las mangas y hazte un chaleco. Es todo cuestión de imaginación.
Las posibilidades son infinitas. Coge tus camisas y sudaderas viejas e improvisa con ellas. Cose un bolsillo, unas coderas o corta las mangas y hazte un chaleco. Es todo cuestión de imaginación.