El papel de la nueva Frances McDormand, por su parte, era sin duda el más difícil de superar, siquiera igualar, pero hay que reconocer que da la sensación que poco a poco Allison Tolman se va a ir haciendo con su papel intentando diferenciarse de la protagonista de la película y creando un nuevo personaje en conjunto con su colega, el policía bueno y un poco atontando encarnado por Colin Hanks.