Todos sabemos que los malos siempre ejercen mucho magnetismo, pero en este caso se trata de un ser de una extrema violencia que ejecuta su trabajo con una pulcritud meridiana y un punto de sarcasmo que espanta. Muy del estilo Coen.
Todos sabemos que los malos siempre ejercen mucho magnetismo, pero en este caso se trata de un ser de una extrema violencia que ejecuta su trabajo con una pulcritud meridiana y un punto de sarcasmo que espanta. Muy del estilo Coen.