Como en la película, si algo abunda en esta serie es la mediocridad, mediocridad en las vidas de cada uno de sus personajes que viven una realidad aburrida en extremo salpicada de violencia y de bajezas morales. Pero evidentemente por encima de todo esto emerge el verdadero gran protagonista de esta brillante serie, un inmenso Billy Bob Thornton, que viene a encarnar en una misma persona los personajes de los matones de la película, los geniales Steve Buscemi y Peter Stormare.