Gritar, jadear o susurrar palabras atrevidas en la cama no es la única forma de provocar al otro, el sexting también es una forma muy interesante y creativa de preámbulo para quienes buscan erotizar al otro. Esta práctica no es nueva, desde que los mensajes de texto aparecieron muchos se atrevieron a darle un uso mucho más recreativo a esta función de los teléfonos móviles. Sin embargo, con tantas aplicaciones a las que hoy podemos acceder, el sexting se ha vuelto un intercambio de ideas e inspiración que cada vez es más fácil mejorar. Instagram no sólo es la app más icónica de la generación Y, también es una nueva herramienta para mejorar la creatividad de estos contenidos incitadores.
