Puedes continuar con el sexo oral mientras estimulas su punto G, y también puedes consultarle cómo se siente, si le gusta lo que haces o prefiere otros movimientos. Si ella siente que está punto de orinarse, lo mejor es que se relaje y deje que suceda lo que tenga que suceder. Si todo el proceso fue bien, ella comenzará a sentir el orgasmo y a eyacular un líquido parecido al semen. La cantidad de líquido puede ser variable.