3. Aclara convenientemente. Tómate tu tiempo para eliminar totalmente cualquier resto de producto. Es importante para evitar que queden pequeñas partículas que podrían provocar irritaciones en la piel (además, con la barba seca, podrían confundirse con partículas de suciedad). Haz el aclarado con agua templada pero finalízalo con agua fría para reactivar la circulación de la zona y ayudar a cerrar poros.