Los resultados mostraron cómo, después de un mes consumiendo fresas, la cantidad total de colesterol se redujo un 8,78%. Los niveles del llamado colesterol malo o lipoproteínas de baja densidad (LDL) bajaron un 13,72% y la cantidad de triglicéridos un 20,80%. Por otra parte, el colesterol bueno o lipoproteína de alta densidad (HDL) no registró cambio alguno.