Y es que ninguno de los personajes que se muestran en el film son de una pieza, ni personas íntegras. Todos y cada uno de ellos tiene algo que ocultar, hace o ha hecho algo en el pasado, que nadie tendría en buena consideración, incluso el protagonista, mostrándonos así una galería de personas totalmente grises; aquí no existe ni el blanco ni el negro.