El primer estudio en investigar la actividad cerebral de los adictos al sexo ha descubierto similitudes con aquellos que sufren de adicción a las drogas.
Cuando en 1990 el famoso actor Michael Douglas fue admitido en una clínica de rehabilitación, las causas de su internamiento llamaron la atención sobre un concepto hasta ese entonces novedoso: la adicción al sexo. Pero existe una polémica sobre si la gente puede volverse adicta a los comportamientos sexuales, incluido ver pornografía.