El mercado automovilístico español ya goza del privilegio de contar con el i8 en sus concesionarios, una obra de arte de la mecánica e ingeniería que sólo podrán degustar aquellos que paguen esos 129.900 euros necesarios para sacarlo de su casa.
El mercado automovilístico español ya goza del privilegio de contar con el i8 en sus concesionarios, una obra de arte de la mecánica e ingeniería que sólo podrán degustar aquellos que paguen esos 129.900 euros necesarios para sacarlo de su casa.