Si en la guerra contra los refrescos se ha puesto siempre el acento en los niños, no es porque los adultos corran menos riesgos, sino porque es en la infancia cuando establecemos el estilo de vida que llevaremos en el futuro. «Si se les educa en determinada dieta, luego va a ser difícil cambiarla», apunta Juanetey, que recuerda que el azúcar está directamente relacionado con la obesidad infantil, «un gran problema en España, casi tanto como en EE.UU.».