Como en otros espacios web, el sitio se mantiene vivo gracias a la colaboración de sus usuarios, que se graban en vídeo durante sus masturbaciones para subirlo a la página. Hombres y mujeres mayores de edad participan en esta iniciativa como consumidores y creadores de contenido, regalando a absolutos desconocidos su intimidad y colgando para la eternidad sus caras de placer en Internet.