La campaña lleva por nombre #HoldTight (agarra fuerte) y se muestra a través de un vídeo y manifiesta lo que muchas parejas LGBT sienten cuando se cogen de la mano en lugares públicos y son juzgados, discriminados o rechazados por manifestar acciones de afecto y cariño, sobre todo en sociedades que se hacen llamar a favor de la diversidad sexual y la igualdad de género.