El ritual se repite al menos dos veces al año: calles vacías y bares y hogares llenos hasta los topes y los pobres pizzeros yendo como locos de un lado para otro de las ciudades desiertas.
El ritual se repite al menos dos veces al año: calles vacías y bares y hogares llenos hasta los topes y los pobres pizzeros yendo como locos de un lado para otro de las ciudades desiertas.