Un infierno constante al que cualquiera está expuesto. Como es el caso del cantante ruso de 26 años: Zelimkhan Bakaev. Gracias a las denuncias de los activistas que intentan que se haga justicia y se detengan los procesos de reclutamientos y tortura en los campos de concentración, se ha podido identificar no sólo la desaparición sino el asesinato del joven artista.