Otra explicación, esta vez dada por los propios autores del estudio, es que muchos de los que puntuaban su amistad hacia alguien con valores bajos, lo hacían movidos por la preocupación a que su imagen pública saliera perjudicada, debido a que la gente supiera que a quien tú considerabas tu «amigo del alma«, te ve solo como un simple conocido. Preferían «tirar a la baja» que «quedar en evidencia». En este sentido, la reputación o la popularidad se dibuja como un factor decisivo, pero no el único. La coachAdelaida Enguix es crítica: «Hoy en día las amistades son tan endebles como manifestamos».