A pesar de la muestra del estudio (bastante reducida) y la edad de los sujetos entrevistados (estudiantes universitarios), que hace pensar que sus relaciones interpersonales pueden transformarse y cambiar con cierta rapidez, los propios investigadores defendían el resultado argumentando su similitud con las conclusiones obtenidas en pesquisas anteriores realizadas con muestras mayores (3.160 personas).