La política de vacaciones de Google es bastante similar al del resto de empresas estadounidenses, a excepción de un punto -y no cualquiera-: permite que sus empleados donen sus vacaciones a otros empleados.
En realidad, como publica Business Insider, todo comenzó hace unos años, cuando el padre de un trabajador de la compañía se puso enfermo. El empleado quiso dejar de trabajar por un tiempo para dedicarse por completo al cuidado de su padre, pero ya había agotado todos sus días de vacaciones.