Comer dulces es uno de los grandes placeres de la vida y el sexo es otro, así que ¿por qué no sumarlo todo? Eso es precisamente lo que hace la repostería erótica, que parece que se ha puesto de moda.
Comer dulces es uno de los grandes placeres de la vida y el sexo es otro, así que ¿por qué no sumarlo todo? Eso es precisamente lo que hace la repostería erótica, que parece que se ha puesto de moda.