El mantra es «Hay que diferenciarse». Lo lleva repitiendo Rodrigo Silva, fundador de Geeksphone, Blackphone y, ahora, Geeksme desde hace tiempo. Por eso, por buscar nuevos nichos en los que se pueda innovar, ha abandonado el sector de la telefonía móvil y, junto a Ángel Sánchez (también ex de Blackphone), ha abrazado el emergente mercado de la tecnología vestible.