En la búsqueda del comieron perdices y fueron felices para siempre, la ciencia no deja de sorprendernos. Hace poco descubrían que el alcohol puede ser un aliado fundamental en la duración de las relaciones, las parejas que beben unidas, permanecen unidas. Le dieron un empujón a la conciliación al revelar que la eterna lucha por compartir las tareas del hogar podría llegar a su fin porque mejora la vida sexual. Y, ahora, han conseguido encontrar cuál es la diferencia de edad ideal entre los dos miembros de la pareja para tachar de un plumazo el popular cliché que dice «la edad no importa».