Ha nacido el «condón inteligente». No, no tiene ningún microchip ni funciona con batería. Se trata de un invento holandés con el que la experiencia de ponerse un preservativo resulta mucho más fácil y segura. Su nombre es Wingman, y su innovador diseño no tiene más misterio que dos pequeñas alas de goma, que permiten colocar el condón de una manera increiblemente rápida.