A mis veintitantos, tengo decenas de amigos y conocidos (tanto chicos como chicas) que nunca han tenido una pareja estable. Algunos lo llevan bien, otros no tanto y unos cuantos de pena. Cuando llegas a una edad y ves que todo el mundo está compartiendo su vida con alguien, mientras tú sigues con tu soltería, lo normal es preguntarse qué es lo que estás haciendo mal.