Estás en la típica cita agradable con un chico súper guapo, y con cada hora que pasa se intensifican las risas y la emoción, y por supuesto las copas de vino. Finalmente, llega el típico ¿quieres ir a mi casa a ver un película o tomar una copa? Y justo en ese momento en que sabes cómo va continuar la noche, le sueltas esa frase simple: “quiero decirte que soy seropositivo desde hace mucho tiempo y tomo medicación”. En lo que el otro chico, con cara de haber visto un fantasma, responde: “Lo siento pero yo no salgo con sidosos, eso es muy peligroso”.