«La princesa está triste. ¿Qué tendrá la princesa?. Los suspiros se escapan de su boca de fresa. Que ha perdido la risa. Que ha perdido el color«.
Con esta sonatina, el poeta Rubén Darío, se hacia una y otra vez una pregunta de fácil respuesta; ¡la princesa está triste porque nadie le come su boca de fresa!