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Cómo ahorrar para comprar buena Ropa y no morir en el intento

Vamos a ser sinceros: el estilo para los hombres es una cosa difícil de entender, especialmente en la compra de ropa nueva. Siempre nos olvidamos de la talla, no sabemos cómo las cosas tienen que encajar, y nunca podemos averiguar lo que coincide o se ve bien. A veces lo que compramos termina guardado en el armario porque no nos gusta la forma en que se integra o se ve cuando lo usamos. En resumen, ir de compras por ropa puede ser un proceso confuso y frustrante. Pero esto no tiene que ser.

¿Y si te dijera que hay una manera de simplificar el estilo? Si puedes centrarse en los consejos fáciles de este artículo, serás capaz de entrar en cualquier tienda de ropa para hombre con una idea clara de qué comprar y podrás caminar hacia fuera, hacia el mundo con total confianza en cómo luces.

Una buena herramienta para la selección de la ropa que se ve bien en ti es la Pirámide del Estilo. Se trata de una simple rúbrica de tres pasos: ajuste, tela y estilo.

Es mejor no usar una pieza de ropa que no cumpla con estos tres criterios.

  • Ajuste: Se encuentra en la parte superior de la pirámide. Todo lo demás viene de él. Si una prenda no encaja bien, ninguna de sus otras características importa -no va a verse bien en ti. Ajuste siempre debe ser su primer punto de partida cuando consideres una compra-.
  • Tela: Es clave en la determinación de la calidad de una pieza de ropa. Si no estás satisfecho con la materia prima, no vas a estar satisfecho con el producto terminado. Es una completa barrera para el ajuste -puedes tener muchos grados de calidad, pero el ajuste siempre terminará en “bueno” o “malo”. Dicho esto, la tela es de consideración crucial.
  • Estilo: Es acerca de tu propio gusto personal y la imagen que deseas presentar. Si hay algo que te queda bien y está bien hecha, pero no te da la apariencia que desea, todavía no es una buena compra.

Será importante tu manera de trabajar en el orden de la pirámide cuando estén pensando en realizar una compra de ropa. Si hay algo que no encaja, allí detente. Si se ajusta, pero parece hecho barato, evítalo. Y si se ajusta y es de buena calidad, pero no se siente bien para tu estilo, espera a algo más que se adapte a sus gustos.

Cuando los tres se cruzan, ¡et voilá! es el momento para renovar tu guardarropa y ser feliz. 

Via: La Guía del Varón