La importancia de la buena presencia en las tarjetas de visita personales

Las nuevas tecnologías han llegado para quedarse y es una realidad de la que todos somos conscientes. Las posibilidades y facilidades que han traído con ellas son inmensas, especialmente en el sector laboral, abriendo puertas con la creación de nuevos empleos y la oportunidad de llegar a un mayor número de empresas y clientes. Sin embargo, la mayor parte de las veces acudir a herramientas que han funcionado durante años acaba siendo una de las mejores opciones. Este es el caso de las tarjetas de visita personales. Al igual que ocurre con la entrega del CV en mano, las tarjetas de visita pueden marcar la diferencia.

La ventaja con la que cuentan las tarjetas de visitas es que ofrecen una primera impresión donde destaca la profesionalidad, al mismo tiempo que se convierten en una perfecta carta de presentación acerca de nuestra marca personal. Sin embargo, para captar la atención es preciso cuidar al máximo los detalles que las componen. Para ello, existen sitios webs dedicados a la creación e impresión de tarjetas de visitas con acabados de enorme calidad. Uno de estos es MarcaPrint, una imprenta online que cuenta con una amplia gama de productos de este tipo y de papelería, ofreciendo las máximas garantías en todos ellos.

La primera impresión es importante, y lo mismo ocurre con las tarjetas de visitas. Al ser el sello distintivo del profesional, esta debe lucir una buena imagen. Con este objetivo en mente, el primer paso a seguir es realizar el diseñar que la tarjeta vaya a tener. Normalmente, las tarjetas de visita personales llevan impresos los datos personales tales como el nombre completo, la dirección, el teléfono y el correo electrónico a través de los cuales es posible contactar con el profesional. Asimismo, el cargo que se ostenta o a qué sector profesional pertenece es un dato vital que debe estar en la tarjeta. De este modo, las personas interesadas sabrán a quién acudir.

En cuanto al diseño de las tarjetas de visita personales, lo más recomendable es optar por una superficie donde los elementos se encuentren distribuidos de manera óptima, sin resultar demasiado cargado a la vista. Esto ayuda a que las personas sean capaces de ubicar los datos importantes y recordar la marca posteriormente. Del mismo modo, aquellos profesionales que formen parte de una empresa, deberán incluir el logo con los colores propios de esta. En cuanto a los colores de la tarjeta, aunque lo más idóneo es mantener un color neutro como el blanco, dependiendo de la profesión son muchos los que optan por un fondo atrevido.

El tamaño y el formato de la tarjeta son otros de los elementos claves en la creación de una buena tarjeta de visita personal. Lo más conveniente es elegir un tamaño cómodo que permita guardarla en cualquier bolsillo o cartero y siempre con una letra sencilla y clara. No obstante, por muy buena imagen que presente la tarjeta de visita, el detalle que marcará la diferencia será la calidad del papel y el acabado final. Por este motivo, invertir económicamente en un papel de gran calidad y resistencia ofrecerá una buena impresión al interlocutor. Una tarjeta de visita personal es un reflejo de su portador, por lo que una buena presencia hará destacar a este de forma notoria.

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