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Lisboa, Oporto, Cascais y más: ciudades que ver en Portugal

Los 92.000 kilómetros cuadrados de Portugal encierran en su interior un sinfín de posibilidades para el ocio y el aprendizaje cultural.

Aprovechando de las vacaciones de semana santa o de cara a las vacaciones de verano merece la pena organizar una escapada en este fascinante país. En su forma alargada, el territorio portugués permite al visitante conocer ciudades grandes, pueblos pequeños con un encanto especial, playas preciosas y monumentos de lo más relevante para la historia del país e, incluso, para la historia universal.

Es el caso del Monumento de los Descubrimiento que puede verse en Lisboa. Construido en la década de los 60, esta escultura de 52 metros conmemora los 500 años de la muerte de Enrique el Navegante. Este marinero nacido en Oporto tuvo especial renombre durante la primera mitad del siglo XV, pues a él se deben muchas de las nuevas rutas descubiertas por las costas africanas.

Lisboa es la primera parada de este viaje con alma de fado, donde una visita panorámica guiada permitirá descubrir los imprescindibles de la capital portuguesa. El barrio de Alfama y el de Belém –donde se ubica el precioso monasterio de la Orden de los Jerónimos y la famosa Torre emblema de la ciudad– son solo dos de los lugares por los que se deben pasear. 

La siguiente parada será Sintra, donde se conocerá el colorido Palacio Nacional de la Pena que fue residencia de la familia real portuguesa durante el siglo XIX y se realizará una de las múltiples degustaciones de vinos que forman parte de la ruta. En la Bodega Colares, la más antigua cooperativa del país, se probarán unos caldos de fama internacional antes de continuar rumbo a Cabo de Roca y las playas del Guincho.

Cascais, Estoril, Nazaré y Aveiro

El mapa de Cascais es tan encantador que conviene recorrerlo por cuenta propia, disfrutando de tiempo libre para poder sentarse frente a la costa a tomar un café o un dulce. Tras este pequeño descanso, la brújula del visitante apuntará hacia Estoril, la ciudad que puede presumir de contar entre sus atractivos con el casino más grande de Europa: el edificio que alberga las salas de juego está precedido por un verde jardín que de noche queda iluminado por las letras reflectantes del casino.

Siguiendo con la ruta, la localidad de Óbidos le recibirá con las puertas de su muralla abiertas. Es una de las ciudades medievales mejor conservadas de Portugal, siendo su principal atractivo el castillo que fue elegido como una de las Siete Maravillas del país.

Alcobaça y Nazaré son los dos siguientes destinos de su ruta. Este último lugar es conocido como la ciudad de las olas gigantes, pues cada año las primeras borrascas del otoño provocan un increíble espectáculo marino donde se dan cita algunas de las ondas de mar más altas del mundo –en 2011 se registró la ola más grande jamás surfeada, con casi 24 metros–. Tras un almuerzo reparador, la salida hacia Aveiro pasando por la Costa Nova permite fotografiar sus peculiares edificios con fachadas a rayas que parecen trasladar al viajero a un destino de lo más caribeño. En Aveiro, ciudad conocida como la ‘Venecia portuguesa’, realizará un paseo en típico barco ‘moliceiro’ con su clásica proa estirada hacia el cielo.

Lamego, Amarante, Guimaraes y Braga

Y de la costa portuguesa, al interior del país. Lamego será el siguiente destino en su tour con sabor a ‘pasteis’, localidad que precede la visita y degustación a una de las bodegas de Caves da Murganheira y en cuyas calles se puede disfrutar de la iglesia barroca de Nossa Senhora dos Remédios. Varias paradas a lo largo del trayecto le permitirán conocer algunos de los pueblos con más encanto de Portugal. En Quinta Branca se disfrutará de una nueva degustación de caldos de la región y se pondrá rumbo a Peso da Regua.

Amarante –con sus verdes paisajes– y Guimaraes son otras dos ciudades que no faltarán en su viaje a través de Portugal. Guimaraes es una ciudad de especial relevancia histórica: tanto, que es conocida como la ‘cuna de la nación portuguesa’ por haber sido capital del primer rey luso y epicentro de la reconquista del país. Su centro histórico, que vio nacer al rey Alfonso Henríquez, está considerado Patrimonio de la Humanidad, y nada tiene que desmerecer al de la localidad de Braga. En el centro de esta urbe subirá al curioso ascensor ‘Elevador do Bom Jesus’ accionado por agua.

Oporto, Coimbra y Fátima

Una ruta por Portugal no puede entenderse sin dedicar tiempo a Oporto, la conocida como ‘ciudad de los puentes’ y segunda en tamaño solo por detrás de Lisboa. El viaje incluye una ruta panorámica por el mapa tripeiro para conocer los monumentos más destacados, así como la entrada a una de sus bodegas y degustación de vinos. Para poner el punto mágico a su visita no puede faltar un minicrucero en barco por el río Duero antes de pasar un día entero con tiempo libre en la ciudad.

En Coimbra descansa la universidad más antigua y famosa de Portugal. Fundada en 1290 a iniciativa del rey Dionisio I, en origen se situó en Lisboa y posteriormente fue desplazada en 1308 hasta su enclave actual. Varias ‘mudanzas’ provocaron una especie de efecto bumerán en la universidad, hasta que de manera definitiva quedó establecida en Coimbra en 1537.
El turismo religioso también es importante en Portugal, país que este año tiene prevista una visita del Papa Francisco a su territorio y que celebrará el centenario de las congregaciones de Fátima. El Santuario será el punto y final de su tour luso antes de poner rumbo a Lisboa para volver a casa pero, antes, tendrá la oportunidad de conocer la Aldeia de Aljustrel. En este pequeño pueblo se cuenta que nacieron los tres pastores a los que se apareció la Virgen y el ‘Ángel de la Paz’.

Todo este recorrido a través de los encantos lusos es posible hacerlo organizando un viaje de tan sólo una semana. ¡Portugal está más cerca de lo que uno piensa!

Fuente: El Confidencial