Esta es la razón por la que no deberías llevar tus pulsaciones al máximo

A la hora de realizar una práctica deportiva cada vez es más frecuente que antes solicitemos una prueba de esfuerzo, una prueba de nivel, saber cómo estamos físicamente. Por eso es tan importante la recomendación que hace la Fundación Española del Corazón (FEC). De hecho, abogan casi porque sea una necesidad el hecho de someterse a un reconocimiento médico pre-deportivo para descartar la presencia de enfermedad cardiovascular minimizando así el riesgo de sufrir una muerte súbita cardiovascular.

El experto en cardiología, el doctor Emilio Luengo nos avisa de las enfermedades ocultan que pueden surgir cuando llevamos el cuerpo al máximo esfuerzo: “aparte de la posibilidad de desestabilizar una enfermedad oculta, el simple hecho de llegar, mantener o sobrepasar la frecuencia cardiaca hace que el flujo de bombeo del corazón no aumente pese a que la frecuencia cardiaca sí lo haga. Esto hace que el corazón se haga relativamente insuficiente”.

La frecuencia cardiaca máxima es el número máximo de latidos que puede alcanzar el corazón durante un minuto sometido a esfuerzo. La fórmula más conocida de calcularla consiste en restar a 220 nuestra edad. Sin embargo, los expertos recomiendan no alcanzar ese límite.

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