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Levanta el peso adecuado

Acompañar los ejercicios que forman tu rutina de entreno con carga hace que trabajes más intensamente la fuerza muscular, pero un peso excesivo puede resultar contraproducente, incluso ser la causa de importantes lesiones.

Para un correcto trabajo muscular, la fuerza y resistencia han de ir de la mano. Es un error bastante frecuente, sobre todo en principiantes, recurrir a un peso excesivo entendiendo que así el entreno será más efectivo y los buenos resultados se harán visibles en menor tiempo.

Si te entrenas con demasiado peso puedes provocar la temible fatiga muscular o incluso dañar las fibras que forman esos músculos que quieres desarrollar.

No hay una norma rígida que determine el peso “ideal” que puede levantar una persona o establezca el adecuado para acompañar los ejercicios con mancuernas. Lógicamente, dependerá de tus propias características físicas (peso, altura, masa muscular) y, por supuesto, de tu condición física y nivel de entreno.

El peso perfecto es aquel que te permite realizar el ejercicio siempre con una técnica correcta y durante un número mínimo de repeticiones. Tienes que notar que tus músculos están trabajando duro pero que puedes desarrollar el movimiento sin una agotadora dificultad.

No es fácil determinar a la primera el peso idóneo para ti, por eso es importante ir incrementando la carga de manera progresiva. Tanto si se trata de pesas que añades a la barra, como de mancuernas, elige un peso que consideres adecuado para ti e intenta hacer el ejercicio realizando entre 5 y 8 repeticiones.

Si las terminas manteniendo el ritmo sin mayor dificultad, entonces puedes añadir una carga mayor. Por el contrario, si no llegas a cinco o realizas las últimas a un ritmo inferior, el peso que estás utilizando es excesivo y deberás empezar con menos.

Si hablamos de levantamiento de pesas, una buena referencia es tu propio peso. En halterofilia, una postura correcta es indispensable para evitar lesiones en lumbares y espalda. ¡No lo olvides cuando levantes la barra! Incrementa el peso a medida que vayas logrando elevarla y descender sin dificultad hasta ser capaz de levantar tu propio peso. Desde este punto, puedes intentar aumentar la carga hasta llegar a levantar tu propio peso más la mitad. ¡Todo un reto!

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