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Lugares molones para ligar

Ligar en las discotecas ya no está de moda. Puede que sea lo más fácil y que siempre te haya funcionado, pero existen otros tantos sitios donde conocer gente y que surja algo más que una amistad.

[pullquote]Ser ‘el plasta del supermercado’ mola más que ser ‘el plasta de la discoteca’[/pullquote] Las mujeres empezamos a estar cansadas de esos especímenes que se dedican a darte el coñazo mientras estás intentando pasártelo bien con tus amigas. Pidiéndole una cita en estos lugares, por lo menos, le parecerás original. Porque ser “el plasta del supermercado” mola más que ser “el plasta de la discoteca”.

  • Librería. Ya sea en la de tu barrio, en el espacio de ocio de El Corte Inglés o en esa que es el último grito entre los hipsters, en una librería siempre encontrarás mujeres interesantes con las que empezar una conversación. Ella, parada en los estantes de los bestsellers, está buscando desesperadamente un argumento interesante que la atrape. La ves, coges el último libro que te has leído y te acercas a recomendárselo, vendiéndolo como si fueras el mejor comercial del mundo. Una sonrisa y un gracias, como poco, los tienes asegurados. Plus: las librerías-cafeterías están a la orden del día. Qué menos que un delicioso café juntos para recompensarte por tu magnífica sugerencia.
  • Supermercado. No, no hay solo amas de casa y madres de familia. Toda mujer soltera e independiente se pasa por el súper un mínimo de 2 veces por semana, lo que lo convierte en un lugar perfecto para coincidir con ellas. Apunte: Las reconocerás por las bolsas de ensalada preparada. Puedes fingir el típico choque “casual” con el carrito de la compra o ayudarla con la siempre pesada garrafa de agua de 5 litros. Da varias vueltas para encontrártela más de una vez, y alude a que “eso tiene que ser el destino”. Se le pondrá cara de tonta.
  • Rutas senderistas. Tienes dos cosas garantizadas: se cuida y le gusta la naturaleza. Se trata de caminar durante horas, así que no rechazará un poco de conversación para hacer más llevadera la llegada a la meta. Prueba a acercarte regalándole una flor silvestre y si es muy fea (la flor, digo), siempre puedes decirle que es el peor detalle que has tenido en la vida. Se reirá, y ahí ya podréis hablar tranquilamente o empezar un pique de “a ver quién llega antes”. Las vistas, los caminos de tierra y el aire puro harán el resto.
  • Turismo. Aunque vivas en la misma ciudad desde antes de nacer, nunca debes dejar de visitar los lugares más turísticos de ella, llenos de chicas que han venido a pasar aquí unos días. Pídele la Reflex a tu amigo gafapasta y haz como si fueras un guiri más que lo fotografía todo. Cuando hayas fichado a la que te gusta, pregúntale amablemente si le puedes hacer una foto para subirla a tu Instagram. Te responda lo que te responda, ya habrás roto el hielo y hablar será mucho más fácil. Vale, sí, como mucho el ligue te durará unos días, pero ¿a quién no le gusta un amor de vacaciones (aunque sean de mentira)?
  • Curso de cocina. De toda la vida se sabe que el corazón se conquista empezando por el estómago. Asistir a un curso de cocina es matar dos pájaros de un tiro: no solo conocerás a mujeres a las que les gusta la buena comida, sino que encima aprenderás a hacer platos con los que sorprender a tus futuros amoríos. Aprovecha los despistes del chef-profesor para jugar con la comida y tu compañera de al lado, ayúdala a amasar el pan y repite incansablemente que todo lo que hace está buenísimo (aunque sus cupcakes sepan a Rayos X).

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