Si ella quiere jugar fuerte en la cama, sigue estos consejos

Cena en un restaurante romántico, a la luz de las velas. La botella de vino, en sus últimas. Suena, de fondo, el violín. Juntos, regresáis a casa bajo la luna llena. Os dais la mano, os abrazáis, coqueteáis entre susurros y roces. Y, a medida que os acercáis a casa, el flirteo se vuelve más explícito, más erótico y carnal. Ella dice que le gustaría algo diferente para esta noche. A ti eso te genera interés, te excita, estás intrigado. Y entonces lo escuchas, dos palabras: sexo duro. No te cuadra con su perfil recatado, de mujer convencional en la vida y en la cama, y en el desconcierto caes en la cuenta de que no sabes cómo afrontarlo.

A ti te suena a ‘50 sombras de Grey‘, quizá al Marqués de Sade, pero no te has planteado hacerlo en la vida. Pues bien, has de saber que hay quien quiere, ya sean hombres o mujeres, dejar de lado arrumacos y tiernas caricias por órdenes, disciplina, tirones de pelo, ataduras y azotes. A veces, ansían dejar de jugar a los tortolitos enamorados. Quieren un sexo más físico, intenso, que sobrepase los límites del decoro y lo convencional. Quieren actores en sus dormitorios, que se metan y desempeñen con erotismo el papel de policía, profesor, militar o secuestrador. Y tú puedes ser uno de ellos.

Pasión desenfrenada

Lo más difícil, sin duda, es superar la vergüenza del primerizo. Nadie quiere un cuerpo cohibido en la cama. Así que relájate, da rienda suelta a tus deseos y permite que tu pareja conozca ese otro lado más emocionante y ligeramente peligroso de tu personalidad. Derriba muros mentales, y conoce facetas de ti mismo (tal vez incluso nuevos fetiches) con las que no estabas familiarizado: un lado salvaje, intenso, dominante, escondido bajo el caparazón. Si este es tu caso, practicarlo supondrá toda una liberación.

Hombre Moderno
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