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Bisexualidad invisible

El fin de semana estuve en la fiesta de compromiso de una amiga, que se casará en Navidad con otra mujer. Las dos llevan saliendo juntas unos tres años, pero ambas son abiertamente bisexuales.

Aún recuerdo el día que mi amiga me confesó que era bisexual. Siempre había sido una fucker, se llevaba a todos los tíos de cabeza, y era la chica del grupo con la vida sexual más agitada de todas.

Tras una tarde de compras, quedamos para tomar un café y nos dijo que estaba conociendo a alguien, que estaba contentísima y que era diferente a todo lo que había vivido antes. Sí, diferente era, se trataba de una chica.

A nosotras nos surgieron multitud de dudas, del tipo: “Pero entonces… ¿eres lesbiana?”. Ella se nos definió como bisexual, le seguían atrayendo los hombres, pero había descubierto que también lo hacían las mujeres. Algunas de mis amigas no lo entendían: “O te gusta una cosa, o te gusta la otra, no pueden ser las dos cosas a la vez”. Otras decían que la bisexualidad no existía, que era el refugio para los homosexuales que no aceptan del todo su condición.

Yo fui la única que traté de entender lo que le estaba pasando a mi amiga, ella decía que se había enamorado de una persona y que no le importaba de qué sexo era. Intenté quitarle hierro al asunto y le dije que entonces aquello era un chollo, que así tenía muchas más opciones de encontrar pareja. Me contestó que ser bisexual estaba mal visto, que la gente no lo contemplaba como una opción sexual válida y que muchas veces se les identificaba como unos viciosos.

Completamente ignorante en todo lo que rodeaba a este tema, empecé a leer y a investigar sobre la bisexualidad y me di cuenta de que realmente estaba demostrado que era posible sentir atracción o deseo por ambos sexos.

De hecho, Sigmund Freud aseguró en su día que todos somos bisexuales en potencia, mientras que Alfred Kinsey afirmaba que entre el 5 y el 10% de la población es homosexual o heterosexual y el resto se encuadra dentro de escalas de bisexualidad. Esto me dio que pensar: Si todos (o casi todos) somos teóricamente bisexuales, ¿por qué se sigue cuestionando la bisexualidad? 

De hecho, cuando vemos a una pareja de dos hombres o dos mujeres por la calle, inmediatamente pensamos que son gays o lesbianas, ni a nuestras mentes viene el supuesto caso de que se trate de una pareja bisexual. Los clichés y los prejuicios los han hecho invisibles, pero están ahí. 

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